La justicia tarda hasta dos años más en resolver los litigios comerciales según el territorio donde se localiza la empresa
En España, la rapidez con la que una empresa puede resolver un conflicto comercial depende menos de la ley que del lugar donde esté registrada. Una pyme de Valladolid que reclame un impago puede obtener una sentencia en poco más de un año. En Barcelona, el mismo procedimiento puede eternizarse durante casi tres. Entre ambos escenarios no cambia el marco legal, sino el funcionamiento de la maquinaria judicial. Y esa diferencia es un factor decisivo para la competitividad empresarial, según concluye la edición española del informe Business Ready, publicada esta semana por el Banco Mundial. El documento tiene como objetivo “identificar las diferencias regionales en los entornos regulatorios y promover reformas que fomenten el crecimiento del sector privado”.