La guerra de la Montaña baja de Guerrero agudiza la crisis de desplazados forzados

La violencia ha aparecido de nuevo en la Montaña baja de Guerrero, en el centro de México, afirmación que vale casi para cualquier momento de los últimos 12 años. En el último mes, criminales han atacado a pobladores de las comunidades de Tula y Xicotlán, en la zona rural del extensísimo municipio de Chilapa, dejando un reguero de muertos y desplazados parecido al de otras ocasiones. Solo un aspecto del conflicto permanece inmutable: la incapacidad de las autoridades para resolverlo definitivamente. Según la CIPOG-EZ, policía comunitaria de la zona, los ataques del crimen han dejado 76 muertos y 25 desaparecidos desde 2014, los últimos seis, entre abril y mayo.