Kent Nagano corona en Dresde el primer ‘Anillo’ históricamente informado: cuerdas de tripa, cuernos de toro y bel canto alemán
La memoria de Richard Wagner en Dresde tiene una parada obligatoria en el Palais Brühl-Marcolini, en el distrito de Friedrichstadt. En la segunda planta de este edificio barroco, que sobrevivió a la destrucción de la II Guerra Mundial y hoy forma parte de un hospital, tuvo el compositor su última residencia en la ciudad antes del fallido levantamiento revolucionario que le obligó a exiliarse en mayo de 1849. Allí terminó Lohengrin y redactó La muerte de Sigfrido, germen de lo que, dos décadas después, sería El ocaso de los dioses, jornada final de la tetralogía El anillo del nibelungo.
El ocaso de los dioses
Música y libreto de Richard Wagner.
Young Woo Kim, tenor (Siegfried); Johannes Kammler, barítono (Gunther); Daniel Schmutzhard, barítono (Alberich); Patrick Zielke, bajo (Hagen); Åsa Jäger, soprano (Brünnhilde); Sophia Brommer, soprano (Gutrune); Olivia Vermeulen, mezzosoprano (Waltraute); Jasmin Etminan, contralto (Primera Norna); Marie-Luise Dressen, mezzosoprano (Segunda Norna); Valentina Farcas, soprano (Tercera Norna); Ania Vegry, soprano (Woglinde); Ida Aldrian, mezzosoprano (Wellgunde); Eva Vogel, mezzosoprano (Flosshilde).
Dresdner Festspielchor der Richard-Wagner-Akademie & Chor der Klangverwaltung
Dresdner Festspielorchester & Concerto Köln
Dirección musical: Kent Nagano.
Kulturpalast, Konzertsaal, 14 de mayo.