Jean-Claude Deutsch, el discreto fotógrafo que se coló en el ‘Falcon’ de Julio Iglesias y en la bañera de Dalida
En 1986, Julio Iglesias era lo más parecido a Dios en la tierra. El cantante español estaba presente a la vez en todas partes. Tenía un contrato publicitario multimillonario con Coca-Cola y una estrella en el paseo de la fama de Hollywood; actuaba con Frank Sinatra, Plácido Domingo o Charles Aznavour; cantaba para Bob Hope y el duque de Edimburgo; entregaba premios a Michael Jackson; cenaba con el presidente de Estados Unidos en la Casa Blanca; y llenaba con pasmosa facilidad grandes recintos deportivos y teatros como el Madison Square Garden y el Radio City Hall. Los paparazis lo perseguían por todo el planeta y los fotógrafos de las revistas más importantes del mundo se peleaban por retratarlo. Ese año, Jean-Claude Deutsch, fotógrafo estrella del semanario francés Paris Match, logró lo que todos ambicionaban: inmortalizar al artista del momento como nadie lo había visto nunca, en la intimidad y lejos de los focos.