Estos son los trabajadores que no temen a la IA: “Aquí ChatGPT tiene poco que decir”
Es difícil encontrar un oficio que la tecnología no haya transformado. Los mecánicos automotrices se llevaron las manos a la cabeza cuando aparecieron las máquinas de diagnosis, que aceleraron el hallazgo de errores, y los trabajadores del metal o de la madera ahora cuentan con equipos que recortan con milimétrica precisión y que les ahorran miles de horas al año en los talleres. En la agricultura, la transformación no se ha detenido. Los drones y los tractores que se pilotan solos son dos ejemplos de que el campo también abraza la automatización. Sin embargo, hay un elemento humano —de momento irremplazable— en los oficios tradicionales que provoca una sonrisa en trabajadores como Darío Valera.