Envejecer con Bridget Jones es asumir que cualquier tiempo pasado no fue mejor
Bridget Jones ha llegado a los 51 años con el objetivo cumplido que se propuso hace ya un cuarto de siglo: casarse con el amor de su vida, tener hijos, adelgazar hasta alcanzar un cuerpo normativo y dejar el tabaco. Con el alcohol se sigue permitiendo alguna licencia de vez en cuando. Y en cuanto a su capacidad organizativa e incontinencia verbal, aún le quedan algunos ajustes por hacer, pero ya no le atormentan tanto como en el pasado. El único problema que afronta en la cuarta entrega de la franquicia, que llega este viernes a los cines españoles con el título de Bridget Jones, loca por él, es que ha cambiado la categoría de casada por viuda. Marc Darcy (interpretado por Colin Firth), el abogado de derechos humanos, el príncipe y caballero que siempre fue a su rescate en las tres películas anteriores, ha muerto en acto de servicio, es decir, en una misión humanitaria en Darfur. Un héroe hasta el final.