Elisabet Prats, química: “Los niños deben aprender que la ciencia tiene una aplicación real para que no crean que no sirve para nada”

A Elisabet Prats, (Barcelona, 43 años) no le valían las explicaciones sencillas que recibía cuando formulaba una pregunta a sus padres o a sus profesores. Siempre necesitaba saber más. “A mí la curiosidad me despertó la pasión por las ciencias”, afirma por videollamada a EL PAÍS. Esa curiosidad es la que la llevó a estudiar Químicas, aunque admite que le costaban, y convertirse en una de las científicas que participó en el proyecto Europeo Graphene Flagship, donde estudió las posibilidades del grafeno de dispositivos biomédicos en el cerebro. Un trabajo que no solo le ha permitido especializarse en el cerebro, sino que “ha abierto un campo a más enfermedades”, asegura y que ahora investiga a través del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) en el Instituto de Microelectrónica de Barcelona.