El ‘stiletto’ a la pantalla: ¿puede la ciencia encontrar el esmalte perfecto para escribir con las uñas en el móvil?
En la última hora, cuatro de las cinco mujeres que han entrado a este salón de uñas en el barrio madrileño de La Latina han pedido el servicio de uñas acrílicas con una extensión superior al centímetro y medio. Los estilos varían: almendra con francés, cuadradas a un solo color o stiletto a negro con brillos en el dedo anular. “A nosotras nos mola y no lo sentimos invasivo para nada, no te toma ni un día acostumbrarte a coger el teléfono, las llaves, lo que sea”, dice Sofía, una joven de 21 años que ha acudido al sitio con su amiga Laura. Ambas se han realizado la manicura con uñas acrílicas porque “dura más que el semipermanente” y tienen un viaje a la vuelta de la esquina y quieren lucir sus nuevas uñas en las fotos.