El paso a un lado de Paco Guarido, el alcalde de Izquierda Unida de Zamora que mantuvo su sueldo de conserje escolar

La única incongruencia del despacho de Paco Guarido, alcalde de Zamora por Izquierda Unida (IU) y de 68 años, es que hay un Astérix y un Obélix en un estante pese a que a él le aburre el tópico de “aldea gala de la izquierda”. Lo demás, coherente, empezando por el politono de La Internacional de su teléfono. Hay una bufanda de Palestina, un viejo transistor, máscaras zamoranas y un señor canoso, campechano, con ropa cómoda. “Le dais demasiada importancia al personaje, yo soy uno más del grupo”, regaña amablemente ante su tirón, carne de titular: alcalde comunista en una ciudad conservadora que mantiene el sueldo de conserje escolar y a quien los vecinos paran por la calle. Guarido encara su último año de mandato, no de militancia, pues ha decidido apartarse y que este domingo se eligiera en asamblea al nuevo candidato de IU, el concejal Pablo Novo. “La gente valora que somos honrados y trabajadores”, aprecia, prometiendo “barrer la sede” si hace falta “y mirar obras como los jubiletas”.