El ojo que todo lo ve: la psicóloga que acompaña a los negociadores cuando hay un secuestro en Río de Janeiro

Hace 25 años, Brasil quedó en shock ante el secuestro de un autobús municipal de Río de Janeiro. El secuestrador tomó a una decena de rehenes armado con un revólver. Tras unas larguísimas cinco horas rodeado, la policía intentó abatirle, pero el francotirador erró el disparo, que rozó a una de las rehenes. Acto seguido, el secuestrador la mató a quemarropa disparándole por la espalda. Todo lo que podía salir mal, salió mal (el agresor ni siquiera llegó a una comisaría, fue asfixiado en el coche policial).