El nuevo tiempo educativo es un tiempo de cuidados
La primera vez que entré en este hospital para cuidar de mi hijo hacía mucho frío. Recuerdo que las auxiliares nos daban calor con detalles como ofrecernos más mantas o preguntarnos simplemente si necesitábamos algo. Hace unas noches volví a entrar y se repitieron escenas similares: desde estar pendiente de ti en cada suspiro hasta calentarte la cena guardada cuando subes muy tarde del quirófano.