El mundial de los hispanos: “No vale la pena arriesgarse a ir a ver un partido y que seas deportado”
El Mundial de fútbol que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá aspira a ser un gran evento global, pero su desarrollo está marcado por profundas contradicciones. Aunque la mayoría de los partidos tienen lugar en territorio estadounidense, donde residen más de 57 millones de hispanohablantes, una parte significativa de esta población, fundamental para el crecimiento del fútbol en el país, vive al margen de la celebración. Las políticas migratorias restrictivas y el endurecimiento de los controles han generado un clima de inseguridad que condiciona la manera en que muchos aficionados se relacionan con el torneo.
Realizan:
Paola Nagovitch y José Juan Morales
Presenta:
Ana Fuentes
Diseño sonoro:
Nicolás Tsabertidis
Dirige EL PAÍS Audio:
Ana Alonso
Agradecimientos a:
Abel Fernández e Isaías Alvarado