El Mundial de los excesos y los récords: precios disparados para ir a los estadios y accesos denegados para entrar en EE UU
El mayor Mundial de fútbol de la historia echa a andar mañana jueves en el estadio Azteca. El partido inaugural entre México y Sudáfrica será el pistoletazo de salida de un torneo que también organiza Canadá y que sobre todo discurrirá por Estados Unidos, donde se celebrarán 78 de los 104 partidos, incluida la final el 19 de julio. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, decía el pasado mayo en la sede en Nueva York de la ONU, una organización que nació en 1945 para evitar conflictos bélicos, que “todos los ojos estarán puestos en Norteamérica”. “Pasamos mucho tiempo hablando de lo que nos divide, pero nos dimos cuenta de que, cuando reúnes a un grupo de personas, son muchas más las cosas que las unen que las que las separan”, añadía. La Copa del Mundo, sin embargo, la acogerá un país que hace poco más de 100 días lanzó una guerra contra Irán junto a Israel sin ningún tipo de aval de Naciones Unidas, que tiene abierto un conflicto diplomático de primer orden con otro organizador como México y cuya política antiinmigración, que atemoriza a muchos aficionados, denegó el lunes el acceso al somalí Omar Artan, uno de los 52 colegiados que iba a arbitrar durante la competición.