El león de las cavernas no era un león: el ADN revela una especie con casi dos millones de años de historia propia
En 2018, unos paleontólogos rusos encontraron congelado en Siberia el cuerpo casi intacto de una cachorra de león de las cavernas. La bautizaron Sparta. Tenía 32.000 años, el pelo rubio, las garras perfectas, y parecía dormida. Lo que nadie sabía entonces es que Sparta guardaba en sus células un secreto que tardaría años en descifrarse: que ella y sus congéneres no eran, como se pensaba, una versión más grande y peluda del león africano, sino algo mucho más extraordinario.