El juez que paró El Algarrobico habla por primera vez: “Es un brindis al sol decir todo el rato que se va a demoler”
Hay protagonistas de una historia a los que cuesta décadas convencer de que acepten una entrevista. Jesús Rivera (Adra, Almería, 67 años) se ha resistido numantinamente hasta ahora a hablar públicamente del caso más célebre que ha tenido entre sus manos porque estaba sub judice, enmarañado en una sucesión de sentencias y recursos en mil instancias. Pero de todas las decisiones judiciales que acumula el caso más simbólico del ladrillazo en España solo una ha tenido un efecto directo y tangible: la paralización cautelar de las obras del hotel de la playa de El Algarrobico que dictó Rivera el 21 de febrero de 2006. Hace 19 años era el titular del Juzgado de lo contencioso-administrativo 2 de Almería. “Me turnaron ese asunto y me cayó la mundial”, recuerda con una sonrisa.