El juez Peinado delira o prevarica
¿Alguien pensaría que Begoña Gómez puede esconderse tras la sombra de un Messi, un Maradona o un Lamine Yamal? ¿Y zafarse, tras sus breves apariencias, de la Interpol? Solo un orate, como en el mejor de los casos aspira a ser el presunto juez Juan Carlos Peinado. Un tipo empeñado en labrarse la Cruz de Hierro encarnizándose con la tal Begoña, con la única apoyatura de Hazte Oír y otros cuates ultras y/o corruptos. Única, sí. Opuesta a las investigaciones y hallazgos fácticos de la Guardia Civil —la UCO—, que no hallan datos ni manera alguna de inculparla.