El imparable Carlos Soria: sube a los 86 años el Aconcagua y se prepara para el Manaslu

Cumplió 86 años hace dos semanas, el 5 de febrero. Tiene artrosis, claro. Está operado de cataratas. Anda con una prótesis en la rodilla izquierda y hace dos primaveras se destrozó la pierna derecha en una gravísima caída. A veces le duele la espalda, y no escucha perfectamente. El mes pasado pasó por el quirófano por una hernia inguinal. El parte médico no es nada extraño para alguien con esa edad. Lo increíble es que este hombre acaba de ascender al techo de América, el Aconcagua (6.962 metros) y prepara una nueva expedición a uno de los 14 ochomiles, el Manaslu (8.163m). Los médicos hablan de Carlos Soria como un “extraterrestre” por su inaudita longevidad en el alpinismo en particular y el deporte en general. No hay un caso en el mundo como el de este abulense, un antiguo tapicero nacido en 1939, curtido en la pobreza en una casa familiar sin agua y que ya en la madurez (primer ochomil a los 51 años) encontró los recursos económicos para dar rienda suelta a la pasión de su vida.