El fantasma de Bridget Jones

Feb 18, 2025 - 04:00
El fantasma de Bridget Jones

El pasado 14 de febrero, una conocida mostraba con orgullo una foto de su churri en una red social pero aclaraba: “No creo en San Valentín”. Da igual lo que tú creas, pensé. Yo no creo que haga falta un diamante para sellar un compromiso entre dos amantes, y sin embargo así ha sido desde que la empresa del supremacista Cecil Rhodes decidió que la mejor forma de controlar el precio al alza de las gemas expoliadas a África era hacer que los occidentales las asociasen al amor y a la institución que lo consagra. Lo consiguió con una campaña cuyo eslogan ―“Un diamante es para siempre”― aún vive en el inconsciente colectivo, en especial el de las mujeres. Para nosotras, durante demasiado tiempo, que un hombre nos pidiera matrimonio era la única forma de conseguir sustento y, por tanto, dignidad. Aunque los diamantes de DeBeers ya no brillen como solían, muchas mujeres (algunas, millonarias), siguen exhibiendo su anillo de compromiso, cuando lo consiguen, como trofeo social. También muchas en el Día de los enamorados muestran fotos de sus novios, en un gesto tan tierno como improbable en sentido contrario. ¿Se ha preguntado por qué tantos hombres pasan de enseñar a sus parejas en redes?

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