El Ejecutivo de Ayuso condiciona la tarjeta de transporte al empadronamiento y excluye a miles de usuarios, sobre todo migrantes y estudiantes

Las colas de emigrantes ante la Oficina de Gestión del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, colapsada esta primavera por extranjeros en situación irregular que necesitaban el certificado de la tarjeta de transportes regional para demostrar su arraigo y acogerse a la regularización promovida por el Gobierno de España, difícilmente volverán a producirse. La Comunidad de Madrid, que preside Isabel Díaz Ayuso, ha decidido que a partir del lunes ese título solo se pueda obtener con el correspondiente empadronamiento en un municipio de la región, o de un grupo seleccionado de Castilla-La Mancha y Castilla y León.