El ciclista Javier Romo persiste, resiste y gana la tercera etapa en el Tour Down Under
Trece años después, el futuro seleccionador nacional Alejandro Valverde firma autógrafos en la feria de turismo donde acaba de anunciar su trabajo como embajador de las bellezas de su Murcia y puede recordar cómo su victoria australiana en el Tour Down Under fue como el Cabo de Buena Esperanza para los marinos, un augurio de grandes cosas por llegar, un giro luminoso de la vida tras dos años en las sombras, como lo había sido también para Alberto Contador unos años antes, aún un niño casi, una victoria en enero, en Australia, meses después de tener que parar tras sufrir un ictus en plena de la Vuelta a Asturias de 2004, quirófano e intervención quirúrgica en el cerebro, y como lo será quizás para el corredor del Movistar Javier Romo, ganador el jueves de madrugada en las colinas de Adelaida, donde el eucalipto es masivo y antiguo porque allí nació hace miles de años, de la tercera etapa del Down Under.