El caza europeo, una gran oportunidad perdida
Este lunes se materializó lo que ya toda la industria sabía, pero los gobiernos alemán y francés no se atrevían a verbalizar: el FCAS, el mayor proyecto común de defensa europeo en lo que va del siglo XXI, con un coste estimado de 100.000 millones de euros, ni siquiera despegaba. En realidad, llevaba muerto un tiempo y solo faltaba que las dos grandes empresas implicadas certificaran su defunción. Si ambas cumplen con lo que han insinuado en los últimos meses, tanto Airbus como Dassault seguirán sus propios caminos por separado y harán sus propios cazas de sexta generación.