El cannabis legal intenta echar raíces en el Rif

Mar 4, 2025 - 00:00
El cannabis legal intenta echar raíces en el Rif
Un cultivador de cannabis, en la provincia marroquí de Chauen en 2024.

Las hermanas Samira y Salima Sharfi se echaron a temblar cuando el vehículo oficial del caíd, el temido agente de la autoridad rural, se detuvo ante su casa, en un recodo de la carretera de Bab Berred a Chauen, que discurre entre las montañas del Rif del norte de Marruecos. Ambas campesinas, de 73 y 65 años, fueron indultadas por Mohamed VI el pasado verano junto con otros cerca de 5.000 cultivadores de cannabis condenados o encausados por delitos de drogas. “Nosotras no hicimos nada malo, solo plantamos beldiye [variedad norteafricana del cáñamo índico] para ganarnos la vida, como todo el mundo ha hecho aquí siempre”, alegaban a finales de febrero ante los funcionarios del Ministerio del Interior, que esta vez solo efectuaban una visita rutinaria. “Otra hermana nos denunció por un pleito de tierras”, explicaban sombrías para dar a entender que la justicia marroquí solo actúa en el Rif si surge una “delación” contra alguno de los 60.000 agricultores —según estimaciones de la ONU— que cultivan cannabis a plena luz del día, pese a la prohibición penal, desde tiempo inmemorial.

Seguir leyendoLas hermanas Samira y Salima Sharfi, campesinas del Rif que cultivaban cannabis ilegal y fueron indultadas por Mohamed VI en 2024, en febrero en Ben Berred (Marruecos).Farmacia de Tánger donde se venden productos derivados del cannabis.La bioquímica Kauzar el Ahmadi, y el químico Amir Hayum muestran una bandeja de extracto de cannabinoide CDB con un 99% de pureza, en febrero, en la planta procesadora de cannabis legal de la cooperativa Biocannat, en Ben Berred Marruecos.