El ‘boom’ del pollo frito: de plato denostado a bocado de moda

Todo frito sabe mejor. Ese viejo eslogan de la comida rápida que transforma en delicioso cualquier alimento (aun de dudosa calidad) si lo pasamos por la freidora, ha calado profundo en la forma de interpretar la comida a pie de calle en este país. El pollo frito, en concreto, arraigado en la cocina sureña de Estados Unidos desde hace siglos, ha gozado en nuestra geografía de más mala fama que beneplácito, más allá de las raciones de alitas con mucha sal y limón que arrastra la tradición madrileña. Hasta ahora.
Otras direcciones en Madrid
- Hermanos Pollo. Esta cría de ave es la absoluta protagonista de la propuesta de Iván Morales y Álvaro Castellanos en su puesto del Mercado de San Miguel: desde la miniburger de pollo frito con salsa tártara a brochetas variadas, fingers de pollo o el clásico madrileño, las alitas fritas al limón. Plaza de San Miguel, s/n, Centro, Centro, 28005, Madrid.
- Kricky Pelton. El filete empanado que trabaja la familia Navasqüés-Pelton es ese reconfortante bocado que todos ansiamos un domingo de resaca, aderezado con ensalada de cogollos de Tudela, pepinillos y o la salsa emulsionada en parmesano, un clásico de la casa. Calle de Modesto Lafuente, 61, Chamberí, 28003, Madrid.





