El ascenso del Racing o el triunfo de una nueva mentalidad social y colectiva para subir a primera
Ser de un equipo que nunca ha ganado nada importante desata alegrías insospechadas. El Racing de Santander, que vuelve a ser un equipo de Primera, tan solo cuenta un subcampeonato de Primera División en la temporada 1930-30. Antes de la guerra… Lo más cerca que sus aficionados le han visto de la gloria ha sido cuando se clasificó para jugar la UEFA en 2008 gracias a un gol de Thcité cuando lo entrenaba Marcelino García Toral. El resto han sido días sueltos: victorias al Real Madrid o al Barça en casa y a domicilio, subidas de categoría, jornadas tocadas por algo parecido al arte y al carácter de manos de jugadores como Quique Setién o Pedro Munitis en que se lograba salir de un estado mental donde siempre ganaban al ánimo palabras como derrota, sufrimiento, resignación, desilusión, que sea lo que Dios quiera…