El alivio imposible de los pacientes quemados durante los ataques en Gaza: “No entra nada desde enero. Estamos asfixiados”
Mustafá Darduna observa silencioso mientras Rushdi Hamada, fisioterapeuta de la clínica de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Ciudad de Gaza, comprueba las medidas de su cabeza y le ajusta una nueva máscara transparente, por debajo de su barbilla y hasta detrás de las orejas. Las cicatrices de las quemaduras sufridas hace un año durante los ataques aéreos israelíes sobre la Franja asoman a ambos lados del rostro de este niño de 10 años con mirada profunda y triste.