Derribo de palacio histórico para vender sus artesonados del siglo XV: cómo se saqueó el patrimonio español
“Estos extraordinarios artesonados, de una riqueza, gallardía y belleza impresionantes, fueron los que, al tentar la codicia de sus dueños, determinaron la ruina del palacio”. En la década de los sesenta, el combativo crítico de arte Juan Antonio Gaya Nuño sintetizó, horrorizado, lo que en el amanecer del siglo XX había ocurrido en uno de los más destacados edificios renacentistas del antiguo Reino de Castilla. El palacio de los duques de Maqueda, en la localidad toledana de Torrijos, fue deliberadamente conducido a la ruina, mientras sus tesoros artísticos se publicitaban en una revista para su venta, tentando a los potenciales compradores, no solo a través de la indiscutible calidad de las piezas, sino exponiendo igualmente las facilidades de un inminente desmontaje y transporte en tren a Madrid. Un negocio irresistible que haría desfilar sus principales joyas: cuatro techos del siglo XV, de factura hispanomusulmana, hoy alojados en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, el Victoria & Albert de Londres, el Legion of Honor de San Francisco y en Villandry, uno de los populares castillos franceses bañados por el Loira que se recorren en bicicleta.