De la Espriella reta a Cepeda en Barranquilla con denuncias de compra de votos y la intimidación de Washington
Pese a ser un país centralista, en Colombia la ciudad protagonista de la elección presidencial no es Bogotá, la capital, sino Barranquilla, ciudad icónica de su región caribe. Aunque por años ha vivido allí el candidato ultra Abelardo de la Espriella, en primera vuelta ganó la izquierda, con el candidato Iván Cepeda: 281.000 votos contra 272.000. El pulso por ganar allí en la segunda vuelta se ha vuelto central para las dos campañas. Del lado de Cepeda, que ocupó el segundo lugar el pasado 31 de mayo, la estrategia es movilizar a miles entre los barrios populares del sur de la ciudad, donde muchos se quedaron en casa. Para De la Espriella y sus aliados, es casi un tema de honor revertir la tendencia en una ciudad que ha votado contra la derecha en las presidenciales de las últimas décadas, no solo para demostrar que “Curramba” es fortín electoral de uno de sus residentes, sino también que lo es de un poderoso clan aliado, los Char. Para eso, De la Espriella ha acudido a la intimidación: ha pedido a Estados Unidos quitar la visa de congresistas de izquierda que, según alega, compran votos.