Davos: adiós al capitalismo de rostro humano
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha dominado la edición de este año del Foro Económico Mundial de Davos, sobre todo por la brecha que sus políticas pueden abrir entre Estados Unidos y el resto del mundo. En especial con la Unión Europea, rezagada en términos de crecimiento, reformas e inversiones en inteligencia artificial. Durante una semana, los grandes ejecutivos globales han exhibido su optimismo ante la prometida ola desregulatoria de Trump, a la que se suma la guerra de impuestos a la baja que anunció él mismo durante su intervención por teleconferencia dos días después de su investidura. Los conocidos como “hombres (y mujeres) de Davos”, amparados en las propuestas de Mario Draghi en su informe del pasado septiembre, han aprovechado la coyuntura para pedir a las autoridades europeas que se replanteen su estrategia.