Cristiano Ronaldo se libera y completa la fiesta del Mundial: “¡I’m back!”
A la fiesta del Mundial tan solo faltaba por llegar uno de los grandes invitados tras las exhibiciones futbolísticas de Leo Messi, Kylian Mbappé, Harry Kane, Erling Haaland y el primer gol del esperadísimo Lamine Yamal. Al segundo intento, Cristiano Ronaldo se sumó el martes al show con un doblete ante la débil Uzbekistán en un campeonato que comenzó envuelto en líos políticos, aduaneros, monetarios y diplomáticos y que continuó con funciones individuales inspiradoras de las figuras más distinguidas. Los astros del torneo centraron el foco de los aficionados y los medios en el balón y se lo arrebataron de alguna manera a Donald Trump y Gianni Infantino. La irrupción del portugués, el más mediático de todos ellos, tuvo además tintes de blockbuster hollywoodiense en un país tan dado al espectáculo como Estados Unidos. Después de todo el ruido que había habido en torno a su papel en la Seleção por su escasa aportación en el decepcionante empate ante la República Democrática del Congo, Cristiano festejó el doblete con aires de fanfarronería: fijó la mirada en una cámara de televisión y gritó “¡I’m back! ¡I’m back! [¡Estoy de vuelta! ¡Estoy de vuelta!]”, la misma frase que Arnold Schwarzenegger suelta en Terminator 3: La rebelión de las máquinas tras rescatar a John Connor. Preguntado a pie de campo por la celebración tras convertirse en el primer jugador en la historia en marcar en seis Copas del Mundo, dejó claro que había sido un mensaje para cobrarse cuentas pendientes con los críticos: “Es solo para que no se olviden, 23 años así”.