Copa del Rey de baloncesto: honrar el formato
Llega el fin de semana más atractivo del baloncesto español. Pasan los años y se mantiene el aroma de gran acontecimiento a celebrar en la pista y las gradas y que se traslada a las calles de la ciudad anfitriona. La rutina provocada por ligas excesivamente largas se reconvierte en pura excitación. Los pronósticos cuelgan con alfileres y el mar de competiciones y ventanas que distraen al aficionado se concreta en algo sencillo y entendible. Llegan ocho, el que pierda a casa, solo puede quedar uno.