Cómo puede responder la UE al segundo Shock de China
La imparable acumulación del superávit comercial de China, que el año pasado alcanzó los 1,2 billones de dólares (1,1 billones de euros), tiene aterrados a las autoridades de todo el mundo. Temen un segundo Shock de China –una pesadilla secuela del original, que hace dos décadas diezmó la industria manufacturera y los empleos en Estados Unidos. En ningún lugar el debate es más candente que en la UE, cuyo déficit comercial bilateral con la República Popular se ha duplicado en los últimos cinco años hasta superar los 1.000 millones de euros diarios en el primer trimestre. Los líderes europeos se reúnen la semana que viene para articular una respuesta. Dar con la reacción adecuada no será tarea fácil.