Clara Pérez, portera de hockey hierba: “Los padres deben motivar y no presionar, así sus hijos verán el deporte como diversión y no como obligación”
El deporte fomenta un desarrollo equilibrado durante la infancia y la adolescencia: una mayor resistencia física, una mejor coordinación y un buen equilibrio. Además, tiene el poder de enseñar valores esenciales para la vida y desempeña un papel clave en el desarrollo de una persona y en la formación de su personalidad, especialmente en la infancia y la adolescencia. Una práctica que proporciona también el marco universal para el aprendizaje de valores como disciplina, perseverancia, respeto, compañerismo, superación personal y la aceptación de la derrota.