Cierre el pico

Estos días en que el nepotismo de la política mexicana se ha puesto en primera línea de fuego tras ser enviada al Congreso la ley de la presidenta Claudia Sheinbaum para combatirlo, no ha habido expresión más desafortunada que la pronunciada por el morenista Félix Salgado Macedonio. El senador, que no pudo presentarse a gobernador de Guerrero por el escándalo que pende sobre él, acusado de violación, dejó a su hija como sustituta, pero insistía en postularse otra vez en 2027. Cuando el Senado votó por aplazar la ley hasta 2030, el supuesto violador lo celebró diciendo: ¡Hay toro! Es decir, que todavía tendríamos que ver a su señoría, al que así apodan, el Toro, en cargos públicos. Salgado Macedonio parece no ser consciente del repudio que genera en muchos correligionarios y del daño que hacen a su partido candidaturas como la suya. O le vale un kilo de sorbete.