Cientos de miles de coches sin vender abarrotan los concesionarios rusos
El mercado ruso del automóvil tiembla. El banco central había avisado en los últimos dos años de que la economía estaba sobrecalentada por el gasto militar, pero los concesionarios y fabricantes de coches no previeron un derrumbe del consumo como el acontecido estos meses. Alrededor de 700.00 coches nuevos se acumulan en los depósitos de los concesionarios rusos, un 40% más que un año antes, según han revelado fuentes del mercado al diario RBK. La mitad son modelos de producción nacional y casi todo lo demás son importados de China, país que devoró el mercado ruso gracias al veto a las marcas occidentales por la invasión de Ucrania.