Cataluña busca humanizar la inteligencia artificial

Uno de los primeros consejeros del Departamento de Derechos Sociales de la Generalitat recibió hace años a una familia a quien no habían concedido una subvención para familias con hijos con discapacidad. La familia sobrepasaba la renta familiar límite para obtener el subsidio y el sistema rechazó automáticamente la petición. “Si superamos la renta es poque nos deslomamos a trabajar para ahorrar un dinero que proteja a nuestro hijo cuando nosotros ya no estemos para ocuparnos de él”, reprocharon los padres. La conversación acabó con una rectificación del Departamento, que abonó finalmente la ayuda tras conocer la situación familiar.