Cascos se ausenta del juicio contra él por motivos de salud y su abogado renuncia a 11 testigos
La cuarta sesión del juicio contra Francisco Álvarez-Cascos, acusado de un delito de apropiación indebida por el partido que presidió, Foro Asturias, y para el que la Fiscalía pide tres años y medio de cárcel se ha celebrado este lunes en la Audiencia Provincial de Oviedo sin presencia del acusado. Tras examinarlo el forense, el juez autorizó que, excepcionalmente, se ausentara de la sesión por motivos de salud. La mayoría de testigos que han declarado este lunes habían sido solicitados por la defensa, que ha renunciado a otros 11 testimonios. Ninguno de los que ha declarado en esta sesión ha logrado aclarar las condiciones económicas que el partido pactó con Cascos, al reconocer casi todos ellos que no habían estado presentes en esas reuniones, aunque han afirmado que las conocían de oídas. La defensa del vicepresidente del Gobierno con José María Aznar se fundamenta en dos elementos: que el partido accedió a pagarle los gastos, de tipo personal, que ahora impugnan en los tribunales y que conocía de la existencia y alquiler de una sede en Madrid que era propiedad de su entonces esposa, María Porto ―por el arrendamiento de ese local que la formación política califica de “sede ficticia”, la familia Cascos ingresó 173.855 euros entre 2012 y 2014―. Pero los testimonios de miembros del partido sobre ambos aspectos escuchados hasta la fecha en la Audiencia Provincial de Oviedo no apuntan en esa dirección, sino en la contraria.