Asghar Farhadi, cineasta iraní: “Es trágico que, a pesar de todos los avances, cada mañana nos despertamos con nuevos inocentes asesinados”
En los últimos años, la vida de Asghar Farhadi (Khomeynishahr, Irán, 54 años) se ha convertido en una montaña rusa. Acusado durante mucho tiempo de tibio por otros cineastas iraníes como Jafar Panahi o Mohammad Rasoulof, Farhadi era el único director persa que entraba y salía de su país, bien para rodar en Europa (El pasado, Todos lo saben), bien para recoger dos premios Oscar (Nader y Simin, una separación; El viajante). No hacía declaraciones políticas, hasta que fue acusado y juzgado por plagio por Un héroe, señal de que el régimen de los ayatolas le daba la espalda. Fue declarado no culpable, aunque quedó claro: ya no era el niño bonito del oficialismo.