Andrés Roca Rey: “Cuando un toro me iba a coger lo he sabido y he seguido para afrontarlo con la máxima pureza”
Quizás sea el miedo la clave de su valentía. Un miedo a casi todo, como confiesa, y que lo llevó de pequeño al psicólogo. Un pavor que hoy asume y reta en las plazas, pero que el peruano Andrés Roca Rey (Lima, 28 años) ha sabido convertir en una poderosa rebeldía. La que caracteriza con un carisma extraordinario y le está haciendo marcar época en el toreo como el matador que más arrastra a la juventud desde que tomara la alternativa en 2015. La fuerza de su figura ha llevado al cineasta Albert Serra a dedicarle Tardes de soledad, la película con la que ganó la Concha de Oro del pasado festival de San Sebastián, un respetuoso y crudo acercamiento a una vida y un arte que se debate entre la pervivencia y la desaparición, que levanta tempestades y adhesiones, a las que Roca Rey no es ajeno.