2024 y los síntomas de las crisis por venir
Se termina un año cuajado de síntomas de los cambios que ha sufrido, en unos pocos años, la vida cotidiana, política, cultural y económica del planeta. Las guerras empeoraron, la polarización creció y, con ella, la radicalización de fuerzas cada vez más virulentas e intransigentes. El año corrió de tal modo que si nuestro mundo fuera el paciente de un terapeuta promedio, es seguro que le recetarían toda clase de ansiolíticos, antidepresivos y tranquilizantes.